viernes, 13 de febrero de 2015

Dia 02 - El primer amor

"Algunas historias de amor son historias cortas, pero eso no significa que no estén llenas de amor"

¿Cómo soy ahora? Bueno no pienses que soy rubio, blanco, alto y con ojos claros, soy igual que tu, no sé porque siempre que se representan a los dioses o a nosotros los famosos sin fama (porque eso soy, solo un querubín) nos dibujan, pintan y hasta esculturas hacen de personas más apuestas que el mismo Dios.



Es que si fuera guapo, no debería trabajar como Cupido, sino que fuera modelo famoso y quizás hasta mi propia línea de ropa, perfumes o bóxer tendría, así como es el caso de ese tipo llamado Beckham. Pero quizás el no ser guapo como tu te imaginas que debería ser, ha impedido que conozca el amor verdadero, aquel amor que llamamos "el amor de nuestra vida".

¿Si alguna vez me he enamorado? Que piensas que no soy humano??? claro que lo he hecho, pero no sé si deba contarlo. 

¡Bueno!

Es que fue cuanto tenía 11 años, cuando estaba terminando la primaria (si yo también estudio). No fue amor a primera vista, ya la había visto por casi 5 años pero me empezó a gustar a los 10, no sé que tenía pero era bella.

Era una niña única, cabello lacio, tez normal, ojos brillantes, inteligente y con voz celestial, tanto así que pertenecía al coro de la escuela. Muchas veces quedé embobado con su mirada, y ahí es cuando ahora pienso porqué no aprendí a usar las flechas antes, pero sabes que las flechas no las puedo usar en mi mismo, todos los dioses y los hijos de dioses no podemos usar nuestro dones en nosotros. Y es por eso que algunos dioses son amargados, yo creo que lo mismo pasa con las nutricionistas que son gorditas, quieren que bajes de peso de la noche a la mañana y ellas, no se han visto en un espejo.

Ella era especial, logró enamorarme con su sencillez, su inocencia y su ternura. Pero la típica, nunca le dije nada. Solo por ahí unas cartas envié y entre risas entendí que quizás el gusto era mutuo.

A nadie se lo había contado antes, pero algunas veces soñé con ella, caminando por la playa cogidos de la mano y todavía al acordarme mi corazón late rápido de nuevo. Nunca la vi luego que terminé la primaria, solo sé, que es feliz, casada y con dos hijos.

En noches como estas (así como dice Pablo Neruda en su poema 20) trato de recordar si fui yo, quien la flechó con el que ahora es el "amor de su vida".

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