Al que fue y seguirá siendo la versión barata del amor verdadero...
Con esta frase quiero comenzar, hoy en mi primera publicación. Sí soy yo, Cupido, el que tiene las alas y flechas para lanzar a las parejas, si ese soy yo. Al que en tiempo antiguos en la mitología romana, fue llamado como el dios del deseo amoroso, según lo que decían yo era el hijo de Venus la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, e hijo de Marte, el dios de la guerra.
Ahora los griegos me llamaban Eros. Pero no sé porqué motivo encontré en el mercado unos preservativos (condones) con mi nombre, quizás ellos son sinónimo del deseo amoroso. Pero yo, prefiero que me llamen Cupido.
Pero si soy el hijo de un dios, por qué me tuvieron que convertir en algo comercial, es que ahora las personas de este siglo XXI ya no saben de donde sacar mas dinero y generar comercio. Lo bueno es que todavía existe el 14 de febrero o San Valentín. Pero ese no es el punto, hoy decidí que ya no voy a flechar a nadie más, hoy decidí escribir y dejar el amor a otros. Voy a escribir de aquellos amores que yo no he podido vivir. ¿Por que yo creo que también me puedo enamorar?
Ser yo, es difícil. Cuantas noches he deseado que venga cupido y la fleche con aquellas famosas flechas de amor y me ayude a encontrar el amor verdadero, encontrar al amor de mi vida. Pero a la vez que irónico, yo deseando que me ayude Cupido.
Hoy lo dejo por escrito que ese Cupido ya no existe, ya me cansé de ser ese.
Hoy he decido dejar a un lado las flechas de amor y las alas, quizás para siempre o por un tiempo no lo sé, quizás hasta que encuentre el amor verdadero.
Tal vez ustedes no se lo imaginan, pero Cupido es como ustedes, una persona que estudia, fue a la escuela y al colegio, y que todo los días lucha por llegar temprano a clases, comer sano, tomar el bus a tiempo, y observar atentamente a la persona que quieres.
¿Donde quedaron las alas? recuerda que soy hijo de un dios, y eso es lo único que les he pedido que hagan por mí, poder ser un mortal como ustedes y luego cuando me toca trabajar me pongo las alas de nuevo. ¿No sabías que ese era mi trabajo? entonces como crees que vivo en tu mundo... Yo trabajo como Cupido, y también como ustedes trabajan. Soy asesor de varias empresas, así me gano la vida.
Pero por un tiempo me olvidaré de mi trabajo con las flechas, y te contaré que es ser el generador de amor y no haber sido amado nunca...
Ese soy yo ahora, Cupido ya no existe.
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